Masaje prostático: Hasta un 33% más de intensidad

El masaje prostático tiene tanto usos médicos como sexuales. Se trata de la estimulación de la glándula con este nombre para obtener el orgasmo y la eyaculación sin ninguna otra estimulación. Podríamos decir que el masaje prostático es el último reducto de su sexualidad Masculina.

La educación sexual presente en nuestra sociedad, obliga al hombre a un rol siempre dominante y penetrador. Pero éste no debe olvidar que ha de prescindir de esta etiqueta para disfrutar de su cuerpo de la forma más natural. Para vivir plenamente este masaje, es necesario que el receptor se olvide de su papel penetrador y sea un verdadero receptor.

El punto de máxima sensibilidad

A la próstata se accede desde el recto y con el masaje apropiado, llega la eyaculación, ya que ahí se produce parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides. Aunque al hombre pueda parecerle extraña esta consecución del orgasmo, lo cierto es que es fácil y muy placentera si está en las manos de una masajista especializada.

La próstata tiene aproximadamente el tamaño de una nuez y cuando se excita se convierte en el punto de máxima sensibilidad. Aunque también se puede excitar desde el perineo, ese espacio entre el ano y los testículos, es mejor hacerlo de forma directa desde dentro del recto.

Los orgasmos de próstata son mucho más potentes que los del pene, pues estamos hablando del punto G masculino. La duración e intensidad de estos orgasmos puede ser hasta un 33% más elevada.

Masaje prostático en Barcelona

Elixir Bcn Barcelona

Teléfono: 663 735 XXX
Email: REALIZA AHORA TU RESERVA

Masaje prostático en Madrid

Durante el masaje de próstata algunos hombres sienten el comienzo de un orgasmo varias veces, lo que hace de la experiencia algo totalmente fuera de lo normal. Citarse para un masaje prostático es el primer paso a descubrir lo ilimitado de la sexualidad masculina.

El masaje prostático se puede hacer con las manos o con juguetes sexuales. Hay muchos diseñados anatómicamente para conseguir el mejor orgasmo. Si no le apetece probarlo solo con ayuda de un juguete, lo mejor es que acuda a un centro especializado donde las acertadas manos de una masajista desvelarán el misterio que envuelve a esta experiencia.

¿Cómo se hace el masaje prostático?

Necesitamos un ambiente tranquilo para desconectar de nuestra vida diaria. Como siempre, la música, la aromaterapia y la iluminación tenue, son parte importante del masaje.

Una vez en la sala y tumbado en la cama, la masajista primero frotará y presionará la glándula muy suavemente por los lados. El centro es demasiado sensible y se debe dejar para después, si procede. El fin de este masaje es experimentar la sensibilidad extrema de la próstata y llegar al orgasmo sin necesidad de estimular otras zonas erógenas masculinas.

El orgasmo en el masaje prostático puede tardar en llegar incluso cuarenta minutos. Por eso, hay que tomarlo con calma y relajación. Respirar profundamente y dejarse llevar por la masajista.

Si el receptor desea, se pueden hacer otras prácticas sexuales y culminar con el masaje; si, por el contrario, lo que le apetece es experimentar al cien por cien el poder orgásmico de su próstata debe ceñirse al masaje de la misma y perderse en su propias sensaciones.