Masajes tántricos: El sexo como filosofía de vida

El masaje tántrico tiene sus orígenes en la India. El tantra considera que una vida sexual sana nos conduce a una existencia feliz. Aunque es un masaje de lo más íntimo, pues incluye el masaje de los genitales, no implica sexo u orgasmo obligatoriamente.

Lo más especial del tantra es que prepara el cuerpo para tener orgasmos más intensos que los que proporcionan las técnicas de Occidente, mucho más centradas en la parte física y, a veces, demasiado rápidos.

En el masaje tántrico los genitales femeninos y masculinos tienen los nombres de Yoni (espacio o templo sagrado) y Lingem (varita de luz). Según estemos con un hombre una mujer, hemos de hacer el masaje según el proceder del tantra.

Masajes tántricos en Barcelona

Masajes tántricos en Madrid

Para ella

En primer lugar, hemos de tener claro que el fin de este masaje no es el orgasmo sino conseguirlos mejores según vayamos avanzando en la técnica; y que no es igual para hombres que para mujeres.

Para masajear a la mujer, ésta se tumba boca arriba en la cama, con la piernas abiertas, y las almohadas dispuestas para ver sus genitales cómodamente.

El masaje del Yoni es una buena forma de conectar con la compañera sexual. Se usa un poco de aceite para masajear los labios superiores e inferiores, el clítoris y culmina con el punto G.

La presión en los puntos clave es un matiz que nos debe indicar la que recibe el masaje. No olvidemos que el clítoris es, al menos, cuatro veces más sensible que el órgano masculino y por eso debemos ser muy cuidadosos.

Para él

En el caso del hombre, éste se tumbará en la cama boca arriba con las almohadas dispuestas para que vea cómodamente sus genitales. Al principio se procede de igual manera. Empezando con caricias y presiones suaves por todo el cuerpo evitando las zonas íntimas. Poco a poco, el masaje se va centrando en los genitales, especialmente el pene, testículos, perineo y hueso púbico.

Ayudados con un poco de aceite para masajes, la masajista comienza por los testículos para después masajear el hueso púbico y la zona del perineo, entre los testículos y el ano. La idea del masaje tántrico es animar al orgasmo pero no dejarse llevar por él. Esto ayuda a un mayor control del mismo y del placer en las relaciones sexuales.

La masajista tratará de encontrar el lugar sagrado del hombre, en la zona del perineo. Es un pequeño orificio del tamaño de un guisante que es responsable de incrementar el placer y controlar los orgasmos. Aunque puede ser una sensación extraña al principio, después es de gran ayuda para prolongar las relaciones sexuales y hacer que el orgasmo sea mucho más intenso.

Al introducir el dedo índice por el ano y doblarlo con suavidad hacia la palma de la mano, se halla una zona esponjosa. Se trata del punto G masculino. Dando un masaje circular a esta zona se puede alcanzar la sensación más placentera y el orgasmo más potente que un hombre haya conocido jamás.

Podemos describir el masaje tántrico como una forma de acercarnos a nuestra pareja extrasensorialmente por medio del placer. En otras palabras, los seguidores del tantra, consideran el placer como la vía para desarrollarse y crecer personalmente.